A quién se le ocurre ocupar el escaso tiempo libre que le permite la docencia, buscar textos que hay que manipular con guantes, en los que se recogen autos sacramentales de hace siglos, para luego traducirlos, adaptarlos y finalmente editarlos? La aparente sencillez y lo pristino de estas piezas rescatadas del olvido, el polvo y el anacronismo, nos retrotraen a una época en la que la palabra, o la Palabra, según quien la pronunciara, era la base de todo.
Quim El Creyente es un personaje casi legendario. En un mundo de likes, de postureo, de capitalismo salvaje, de desencanto existencial y de hipersexualización (sin que nada de esto sea objeto de nuestra crítica, sino objeto de nuestro deseo) entregar tiempo, dedicación y erudición a rescatar piezas teatrales que solo se representaban en iglesias y monasterios, en fechas de Pascua, resulta cuando menos, heroico. Y por ello en Harkonnen, casa de refinados ateos, hemos preparado esta cuidada edición de estas obras, aderezada con QR’s vinculados a exquisitas músicas sacras de aquellos tiempos. Porque la pureza también puede ser muy moderna y transgresora.